A Charlotte le reconfortaba saber que si no había mas remedio que ir a clases, al menos tambien habia tiempo de recreo. Tiempo para salir de aquella aula y darse un respiro, tiempo para dejarlo todo ''a un lado'' y asimilar la primera parte del día, todo excepto la jerarquia universal cuya evidencia no puede quedar más al descubierto que en las mesas del comedor de una escuela.
-GhostGirl.

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